jueves, 4 de junio de 2009

Influenza
¿Qué es la influenza?
La influenza (o gripa) es una infección vírica altamente contagiosa y es una de las enfermedades más severas del invierno. Se calcula que del 5 al 20 por ciento de la población de Estados Unidos contrae la influenza cada año.
La influenza es una infección viral de las vías respiratorias altas, las cuales incluyen la nariz, los bronquios y los pulmones. Se caracteriza por lo siguiente:
fiebre
dolor en los músculos
dolor de garganta
tos seca
La influenza puede afectar a personas de cualquier edad. Aunque la mayoría de las personas y los niños se curan al cabo de unos días, algunos pueden enfermarse mucho más gravemente y pueden necesitar ser hospitalizados. La influenza puede llevar a la neumonía o la muerte.
¿Cuáles son los distintos tipos de influenza?
Los virus de la influenza se dividen en tres tipos, llamados A, B y C.
Los tipos de influenza A y B son los responsables de las epidemias de enfermedades respiratorias que se producen casi todos los inviernos y que con frecuencia están asociados con un aumento en los índices de hospitalización y de muertes. Los esfuerzos para controlar el impacto de la influenza están enfocados en los tipos A y B. Una de las razones por las cuales la gripa sigue siendo un problema es porque los virus alteran su estructura, exponiendo a los adultos y a los niños a nuevos tipos de virus cada vez.
El tipo de influenza C generalmente produce enfermedades respiratorias leves o incluso no llega a provocar síntomas. No causa epidemias y no origina los graves problemas de salud pública que causan los tipos A y B de influenza.
Los virus de influenza mutan o cambian continuamente, lo que le permite al virus eludir el sistema inmunológico de un niño. Las personas son suceptibles a la infección por influenza durante toda su vida. El proceso es el siguiente:
Una persona infectada por un virus de influenza desarrolla anticuerpos contra ese virus.
El virus tiene mutaciones o cambios.
El anticuerpo "antiguo" ya no es capaz de reconocer al "nuevo" virus.
Se produce de nuevo una infección.
Sin embargo, el anticuerpo antiguo proporciona una protección parcial contra una nueva infección. En la actualidad hay tres virus diferentes de influenza circulando por todo el mundo: dos tipos de virus A y un tipo B virus. Las inmunizaciones proporcionadas cada año para proteger contra la gripe
contienen las cepas de los tipos de virus gripal que se espera causen gripe ese año.
¿Qué causa la influenza?
El virus de la influenza normalmente se transmite de persona a persona por las partículas de aire. Esto significa que su hijo puede contraer la gripa al entrar en contacto con los virus que están en el aire por medio de los estornudos y la tos de una persona afectada. El virus también puede vivir durante cierto tiempo sobre los objetos como las perillas de las puertas, lápices o bolígrafos, teclados, receptores de teléfono y utensilios para comer o beber. Por lo tanto puede también propagarse cuando su hijo toca algo que ha sido manipulado por alguien infectado con el virus y después su hijo se toca la boca, la nariz o los ojos.
Las personas que tienen la gripa son generalmente más contagiosas 24 horas antes de que comiencen a tener síntomas y durante el período en que tienen la mayoría de los síntomas. ésta es la razón por la cual es díficil prevenir la propagación de la gripa, especialmente entre los niños, porque ellos no siempre saben que están enfermos mientras están propagando todavía la enfermedad. El riesgo de infectar a otros normalmente cesa alrededor del séptimo día de la infección.
¿Cuáles son los síntomas de la influenza?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la influenza o gripa. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente.
La influenza se clasifica entre las enfermedades respiratorias, pero en realidad todo el cuerpo parece sufrir cuando el niño la contrae. Los niños afectados suelen ponerse muy enfermos y padecen todos o algunos de los síntomas siguientes:
Fiebre, que puede ser de hasta 39,4 y 40,4 °C (103 °F - 105 °F).
Dolores y achaques.
Malestar general.
Dolores de cabeza.
Tos seca.
Dolor de garganta
Nariz congestionada o nariz despejada.
Empeoramiento de la tos.
Náuseas.
Vómitos.
Diarrea.
Fatiga.
La mayoría de las personas se recuperan de la influenza en una semana, pero pueden sentirse agotadas por un período de hasta tres a cuatro semanas.
Los síntomas de la influenza pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.
¿En qué se diferencia un resfriado de la gripa?
El resfriado y la gripa (influenza) son dos enfermedades diferentes. Los resfriados son relativamente inofensivos y se suelen curar por sí mismos al cabo del tiempo, aunque a veces pueden producir una infección secundaria, por ejemplo de oídos. En cambio, la gripa puede tener complicaciones, como la neumonía o incluso la muerte. A veces lo que parece un resfriado puede ser en realidad la gripa. Tenga en cuenta las siguientes diferencias:
Síntomas del resfriado
Síntomas de la gripa
Fiebre baja o temperatura normal
Fiebre alta
En ocasiones dolor de cabeza
Siempre dolor de cabeza.
Goteo y congestión nasal
Nariz congestionada o nariz despejada.
Estornudos
En ocasiones estornudos
Tos seca y leve
Tos que con frecuencia se vuelve fuerte.
Dolores y molestias leves
Frecuentemente dolores y molestias severas
Fatiga leve
Fatiga durante varias semanas.
Dolor de garganta.
En ocasiones dolor de garganta
Nivel de energía normal
Agotamiento extremo.
Prevención de la influenza:
Todos los años, en el mes de septiembre, se introduce una nueva vacuna contra la influenza. La vacuna se suele recomendar para grupos específicos de personas (ver más abajo), así como para las personas que quieren evitar contraer la gripa. Además, se han aprobado dos medicamentos (Zanamivir y oseltamivir) para el tratamiento preventivo de la gripa en niños. Estos medicamentos son de venta bajo receta y debe consultarse a un médico antes de utilizar cualquier medicamento para prevenir la enfermedad.
Actualmente se ha aprobado una vacuna contra la gripa en atomizador nasal, llamada FluMist, para prevenir la enfermedad debido a los virus A y B de la influenza en niños y adolescentes sanos (entre los 2 y los 17 años), y en adultos sanos (entre los 18 y los 49 años). Al igual que con otras vacunas con virus vivos, FluMist no deberá administrarse bajo ninguna circunstancia a mujeres embarazadas y a personas con supresión inmunológica, incluidas aquéllas con enfermedades de inmunodeficiencia adquirida como SIDA o cáncer, y personas bajo tratamiento con medicamentos que causen inmunosupresión.